No se conoce con exactitud, pero desde el punto de vista epidemiológico, es sabido que las mujeres padecen más de insomnio que los hombres. De igual forma se conoce que el envejecimiento favorece al mismo, por lo que de esta forma, ser un adulto mayor, es un factor de riesgo importante para el desarrollo de este trastorno. Además del sexo y la edad, se han estudiado otras variables de tipo demográficas para establecer quien se encuentra en mayor riesgo.

El estado civil por ejemplo, es uno de ellos, y se conoce por estadística descriptiva que los individuos divorciados/separados o aquellos que han enviudado son más proclives a padecer de insomnio que aquellos que se encuentras casados, aunque esta tendencia también suele ser mayor en las mujeres que en los hombres. Las personas desempleadas a su vez también se encuentras a mayor riesgo que aquellos que tienen un empleo estable. La lista de factores de riesgo avanza a medida que crecen en número y en dimensiones los estudios acerca del insomnio, y han sido múltiples los hallazgos de características que ponen al paciente en riesgo: el padecer enfermedades crónicas o dolor crónico, los trastornos emocionales o mentales, el stress patológico, la inactividad física, el horario de sueño irregular, la dependencia a alcohol, el abuso de la cafeína y el cigarrillo, el vivir en ambientes bulliciosos con ruido del tráfico de automóviles o industrias, entre otros.

Dr. Claudio César Cárdenas

ccardenas@durmiendomejor.com