Cuando a un paciente se le indica que tiene que acudir a un Laboratorio de Sueño, o que debe realizarse un estudio de sueño, lo primero que le pasa por la mente es que va a ser sometido a una “cura de sueño”. Nada más alejado de la realidad.

El laboratorio de sueño es un área de estudios electrofisiológicos (como lo puede ser un área para realizarse un electroencefalograma, un electrocardiograma o una prueba de esfuerzo) en donde al paciente le es colocado una serie de sensores (electrodos, bandas y micrófonos) para poder monitorear sus funciones corporales durante el sueño. Para ello el área que se acondiciona para atender al paciente es similar a una habitación de hotel, con comodidades como: cama matrimonial, mesa de noche,lámpara, baño, televisor (en algunos casos) entre otros aditamentos. La razón primordial de esto es que como se evaluaran las funciones corporales durante el sueño, el paciente debe dormir y permanecer en la habitación durante la noche.

El estudio de sueño, cuyo nombre técnico es Polisomnografía debe ser realizado en un ambiente adecuado para el mismo, y lo debe ejecutar un personal técnico entrenado y capacitado como lo es el Técnico Polisomnografista y solo debe ser indicado estrictamente por un médico. Adicionalmente, el paciente debe ser preparado apropiadamente para la realización del mismo. No debe ingerir bebidas alcohólicas ni café desde el día previo al estudio, debe acudir con el cabello lavado y seco, no usar esmalte o brillo de uñas y dormir menos de los habitual el día anterior. Debe acudir al laboratorio aproximadamente a las 6 de la tarde o antes, para ser ingresado a la habitación y cumplir una parte importante del estudio que es la “habituación” al área.

Al paciente se le deja solo aproximadamente una hora y media para que este se coloque su ropa de cama y se relaje en el cuarto y así progresivamente lo sienta más “familiar” y menos extraño. Luego de ello el técnico le realiza un cuestionario, llena la historia técnica y se le toman los signos vitales. Posteriormente inicia la fase de conexión en la cual le es colocado electrodos en la cabeza, rostro y piernas para medir la actividad eléctrica cerebral, los movimientos de los ojos, los latidos del corazón y los movimientos de piernas respectivamente. Estos electrodos se colocan sobre la piel y el cuero cabelludo con una pasta especial de forma completamente indolora (no se utilizan electrodos de aguja y ninguno de los dispositivos colocados transmiten descargas eléctricas). Adicionalmente se coloca una cánula de plástico ligera en la nariz para medir la respiración, un micrófono para medir ronquidos, unos cinturones en tórax y abdomen para medir la expansión del torso con la respiración y un medidor de la oxigenación de la sangre en uno de sus dedos (como los utilizados en las unidades de terapia intensiva, los cuales funcionan a través de una luz, de igual forma, absolutamente indoloros). Aunque parezca que es una gran cantidad de dispositivos, la verdad son muy pequeños y bastante cómodos, por lo que, aunque no suene así, la inmensa mayoría de los pacientes puede dormir perfectamente con ellos.

Una vez conectado, el paciente se acuesta en la cama, se realizan unas pequeñas pruebas para asegurarse que todos los electrodos funcionan bien, y el paciente es dejado a solas para dormir. Durante toda la noche, el técnico polisomnografista está vigilando las variables del paciente a través de la computadora, y en caso de requerir algún tipo de asistencia, el paciente dispone de un timbre, con el que puede llamar al técnico en cualquier momento.

Foto cortesia Servicios Respiratorios K-26 C.A.

Una de las principales interrogantes que hacen los pacientes es: ¿Qué pasa si durante el estudio necesito acudir al baño? Esto no es ningún problema, ya que el con solo avisar al técnico, este puede pausar el estudio, hacer la nota respectiva e ingresar a la habitación. Ahí, el puede desconectar el puerto general donde se encuentran todos los dispositivos conectados, y el paciente puede acudir al baño con este módulo como si fuera una cartera o un bolso, para luego retornar y reiniciar el estudio.

Son varias las patologías del sueño que requieren de un diagnóstico polisomnográfico para su adecuado abordaje, y la utilidad del estudio dependerá de la buena indicación del mismo por el médico especialista.

Entre las posibles patologías que puedan requerir de una polisomnografía encontramos:

  • Síndrome de Apnea Obstructiva del Sueño (ahogos nocturnos)
  • Trastorno del sueño por ronquidos
  • Hipersomnia (mucho sueño durante el día) de causa desconocida
  • Fibromialgia
  • Trastorno del sueño por pesadillas (recurrentes)
  • Trastornos del comportamiento asociado a sueño REM (Actuación del sueño durante la noche)
  • Sonambulismo (en personas mayores de 12 años)
  • Epilepsia durante el sueño
  • Insomnio Crónico (que no responde a tratamiento convencional)

Adicionalmente, existen un grupo de enfermedades crónicas que pueden mejorar, si la calidad del sueño mejora, por lo que podría requerirse un estudio de sueño en patologías como:

  • Insuficiencia cardíaca congestiva
  • Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC)
  • Enfermedad de Parkinson
  • Enfermedad Cerebro-vascular
  • Esclerosis Lateral Amiotrófica
  • Miastenia Gravis
  • Esclerosis Múltiple
  • Epilepsia refractaria a tratamiento

Una de las principales indicaciones para realizar la Polisomnografía es el Sindrome de apnea obstructiva del sueño, el cual es una condición cada vez más frecuente en la cual el paciente presenta intensos ronquidos, ahogos nocturnos con periodos de pausa de la respiración así como movimientos de las piernas y mucho sueño durante el día, así como problemas de la memoria, la concentración e irritabilidad. Si el hallazgo de estos fenómenos respiratorios es evidente para el técnico durante las primeras horas del estudio de sueño, este puede intentar mejorar el cuadro respiratorio con el uso de sistemas de compresión de aire, los cuales pueden ser colocados al paciente durante el resto de la noche para buscar mejorar el problema. Estos dispositivos conocidos como CPAP (Continuos Positive Airway Pressure o Presión continua positiva en vía aérea), se colocan al paciente por medio de una máscara que se coloca en la nariz (nasal) o en la nariz y en la boca (oronasal) parecidas a las máscaras de oxígeno, y se busca calcular la presión de aire a la que el paciente deja de “ahogarse” dormido.

Paciente con mascara nasal y equipo CPAP ResMed

Una vez concluido el estudio, el resultado del mismo puede tardar un aproximado de 72 horas a 7 días en ser leído e interpretado por un médico especialista en sueño, el cual va a generar una conclusión polisomnográfica del mismo. Una vez con el resultado de ese estudio, usted podrá acudir al médico que se lo indicó, para que este le pueda dar la información correspondiente a su tratamiento para su desorden del sueño.

La gran mayoría de los estudios de sueño logran realizarse completamente de forma exitosa, sin embargo, un porcentaje muy pequeño de personas presentan algo que se llama “efecto de primera noche” (First Night Effect) en el cual, por razones inherentes a la intranquilidad y a la sensación de extrañeza del paciente, este no puede conciliar el sueño de forma adecuada. La gran mayoría de los pacientes que padecen este efecto, son víctimas del mismo por la poca información que tienen al momento que acuden al laboratorio de sueño.

Es por esto que les recomendamos explícitamente que consulte a su médico sobre la realización del estudio y libere sus dudas en cuanto a que consiste, para que usted logre obtener un resultado adecuado.

Actualmente en Venezuela son pocos los centros diagnósticos que tienen un laboratorio de sueño perfectamente equipado, sin embargo estos han ido en aumento. En el laboratorio de sueño del Centro de Especialidades Respiratorias y Trastornos del Sueño, Servicios Respiratorios K-26, contamos con 3 habitaciones acondicionadas para la realización de estudios polisomnográficos, los cuales siguen las normas de las más reconocidas Sociedades Internacionales, y adicionalmente hemos habilitado equipos especiales para la realización de estudios polisomnográficos domiciliarios, para todos aquellos pacientes que presentan dificultades para trasladarse al laboratorio.

Cada vez es más frecuente la realización de estudios polisomnográficos, esto debido a que afortunadamente cada vez más médicos y pacientes han considerado la gran importancia que tiene un buen sueño en nuestra calidad de vida, es por esto que si usted presenta algún trastorno del dormir, no dude en consultar, ya que una de las condiciones más importantes para vivir mejor, es dormir mejor.

Dr. Claudio César Cárdenas

Medicina Interna – Neurología – Polisomnografía

ccardenas@durmiendomejor.com

www.serviciosk26.com