Fumar puede ocasionar problemas para dormir. Todos los estimulantes afectan la capacidad del cuerpo para quedarse y mantenerse dormido. La dependencia al cigarrillo hace que el sueño sea interrumpido o demorado debido a las ansias del cuerpo por nicotina. Adicionalmente la somnolencia e irritabilidad durante el día hacen que sea difícil encontrar la energía y el compromiso para romper un hábito ya establecido como es el tabaquismo.

Una investigación de la Escuela de Medicina de la Universidad John Hopkins en Baltimore (Estados Unidos) muestra que los fumadores son cuatro veces más propensos que quienes no fuman, a sentirse cansados después de una noche de sueño. Este estudio publicado en la revista Chest, concluye que los efectos estimulantes de la nicotina podrían provocar síntomas de abstinencia cada noche, lo que contribuye a la aparición de alteraciones del sueño.

También revela que los fumadores pasan menos tiempo en las fases de sueño profundo y más tiempo en sueño ligero que los no fumadores. ya que muestran mayores diferencias en los patrones que se observan en las primeras fases del sueño. Esto se llevo a cabo a través de la comparación de la estructura del sueño de cuarenta fumadores con la de otro grupo de no fumadores a través de una polisomnografía (Estudio de sueño).

La clasificación y estadiaje de las fases del sueño mostró que los fumadores tenían un porcentaje menor de ondas delta (o sueño profundo) y un mayor porcentaje de ondas alfa (o sueño ligero). Cuando se preguntó a los participantes sobre la calidad de su sueño, el 22,5% de los fumadores dijo sentir carencia de sueño reparador en comparación con el 5% de los no fumadores.

También reveló que la mayor diferencia en la estructura del sueño se producía al inicio de éste, lo que apoya la teoría de que los efectos de la nicotina son más fuertes en las etapas iniciales del sueño y podrían disminuir a lo largo del ciclo.

Adicionalmente, la prevalencia de ronquido nocturno es superior en fumadores. Favorablemente, los sujetos exfumadores pasan con el tiempo a tener una tasa de ronquido nocturno similar a la de los no fumadores.

¿Qué hacer si deseo dejar de fumar?

  • Debes tener el deseo de renunciar al hábito de fumar y crear una firme voluntad para evitar una recaída.
  • Debes aprender acerca de los efectos del hábito de fumar, entender sus consecuencias y enfrentar el hecho de que necesitas dejar de fumar, y mantener un plan para dejar de fumar. Es tu salud la que está en juego
  • Consulta a tu médico. Actualmente hay muchos planes de soporte terapéutico para dejar de hacerlo

Dra. Aura Maldonado Guaje

aura.maldonado@gmail.com