La ciencia lo ha investigado a profundidad, y aunque existen muchas teorías al respecto, no existe una única respuesta lo suficientemente amplia y completa para responder a esta interrogante. Sin embargo, sabemos lo que pasa cuando no dormimos, y todos lo hemos vivido en algún momento de nuestras vidas, y , con riesgo de simplificar en demasía la solución de este enigma podemos responder: “Dormimos para sentirnos bien”.

Todos los hemos sentido en algún momento, bien sea porque tuvimos una mala noche gracias al ruido de los vecinos imprudentes o porque tuvimos que terminar  algún tipo de actividad laboral, o bien porque tuvimos que asistir a un evento social; hemos dormido menos de lo que acostumbramos. Cuando esto ocurre, ¿que sentimos? Primordialmente, sueño; pero además se suman otros síntomas: dolor de cabeza, cansancio en los ojos, pesadez en el cuerpo, molestia a los ruidos y a la luz, cierto grado de intranquilidad, impaciencia, irritabilidad, lentitud en los pensamientos, dificultad para resolver problemas, entre otros. ¿Por que ocurre esto? Porque el dormir es parte de la homeóstasis de los individuos, entendiendo por homeóstasis como “la característica que tiene un organismo vivo de regular las funciones que existen dentro de él, para mantener una condición estable y constante.” En pocas palabras, dormir es como el agua, como los alimentos, las vitaminas o el aire, es un elemento  necesario para que nuestro cuerpo se encuentre en armonía y equilibrio.

_DSC0315Así como un ser vivo tiene sed cuando le faltan líquidos, tiene somnolencia cuando le falta dormir, porque no cuenta con ese estado necesario para poder regular sus funciones. Muchas personas consideran que el sueño es un proceso estático, donde sencillamente nos apagamos en la noche y nos prendemos al día siguiente, pero se ha determinado que esto es bastante inexacto. Mientras dormimos se liberan una cantidad de sustancias (hormonas y neurotransmisores) que generan toda una serie de procesos que permiten la preparación de los órganos vitales para enfrentar un día de vigilia.

Por ejemplo, al dormir, la presión arterial baja, así como los latidos, permitiendo al corazón tener contracciones eficientes que oxigenen bien todos los tejidos, permite al corazón trabajar con menor esfuerzo debido a una menor presión arterial, permite al riñón recibir una cantidad apropiada de líquido para tener un filtrado eficiente, se favorecen los movimientos intestinales, permitiendo un mejor vaciado del contenido del estómago y la absorción apropiada de nutrientes y la formación de excretas. Adicionalmente las hormonas del sistema del hipotálamo y la hipófisis funcionan en equilibrio para un buen funcionamiento de la tiroides y de los órganos sexuales, se libera hormona de crecimiento en los niños y adolescentes y se regula el apetito y la necesidad de alimento acelerando el metabolismo (tremendo dato: dormir bastante, quita el hambre).

Uno de los sistemas que mas se beneficia del sueño es el nervioso. Dormir es parte fundamental del trabajo adecuado del cerebro, permite organizar las ideas, las cosas aprendidas, favorece la toma de decisiones y las relaciones sociales, permite la regulación de los estímulos del exterior, evitando el “aturdimiento”.

¿No te ha pasado que cuando no duermes no soportas el ruido, o quizás la luz? ¿o que no soportas a alguien en ese día en particular? ¿o inclusive que estas de “a toque” y cuando has dormido mal, todo te duele? Esto ocurre porque el sueño es un elemento vital para la regulación de los estímulos externos. Cuando una persona duerme mal, los dolores del cuerpo que tiene por cualquier circunstancia (problemas vertebrales, migraña, artritis o fibromialgia) duelen aún mas! Se hacen inclusive insoportables, lo que muchas veces complica el cuadro, porque la persona cae en un círculo vicioso al ocurrir que “No duermo porque me duele” y “Como no duermo, me duele más”.

_DSC0299Una mala noche de sueño la tenemos todos, y mientras duermas tu deuda de sueño, todo estará bien. Pero si te privas de este “vital líquido” es muy probable que comiences a tener problemas de salud. Si no duermes porque siempre sacrificas tu sueño por exceso de trabajo, piénsalo, puedes estar haciéndote daño, y si no duermes porque no puedes, debido a presentar insomnio (por ejemplo), consulta al médico, seguramente ese problema tiene solución, y de esta forma podrás encarrilar nuevamente tu vida en la ruta del bienestar.

Dr. Claudio César Cárdenas

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