Intuitivamente todos podemos reconocer que dormir bien es importante para cualquier persona. Todos hemos tenido alguna  experiencia donde la privación de sueño nos puede producir cierta afectación sobre el rendimiento en nuestras actividades rutinarias. Pero ¿qué pasa con los deportistas quienes tienen como parte de su rutina diaria la actividad física constante e intensa?Muchas veces deportistas nóveles no reconocen la importancia del sueño reparador, el cual es un aspecto fisiológico decisivo en el rendimiento deportivo debido a la influencia que tiene en la recuperación del cansancio así como en el buen estado de alerta.

Por ello es importante que deportistas jóvenes conozcan que varios estudios¹ indican que las mayores dificultades para mantener el sueño se observan principalmente cuando el individuo realiza actividades en horarios diferentes a los habituales, como por ejemplo: 1) entrenar o hacer actividades físicas en la noche o muy temprano en la mañana; 2) cuando presenta hábitos alimenticios inadecuados (ej: no desayunar, comer entre horas, comer poco); 3) al paralelismo entre entrenamientos/estudios, ya que muchas veces el deportista ve reducido su tiempo para dormir por las demandas académicas propias del bachillerato o la universidad.

 Y nos preguntamos: ¿Cuántas veces un adolescente o adulto joven no interrumpe su ciclo de sueño para estudiar, navegar por internet, chatear por las redes sociales, o incluso comer a la medianoche porque estando de vacaciones olvidó hacerlo durante el día?. En el caso de los deportistas se pudiera añadir además factores propios del deporte como: ansiedad y preocupaciones previas a la competencia, exceso de actividad física e incluso sobreentrenamiento en algunos casos.

 o-JOGGING-facebookAun y cuando no hay estudios concluyentes, se ha descrito que la capacidad para mantener un nivel de rendimiento físico elevado debido a la falta de sueño parece encontrarse relacionada principalmente con un cansancio psicológico y no tanto con la falta de sueño solamente². Pero, en deportistas jóvenes cuyas actividades en paralelo no corresponden únicamente al deporte sino también a sus estudios y encuentros sociales, es importante orientar a que se vayan trazando rutinas de descanso suficientes para regenerarse, ya que quien no mantenga este tiempo de recuperación no podrá desarrollar el máximo de su atención y agilidad mental para solucionar situaciones in situ, sus tiempos de reacción serán más largos, tendrá disminución en la concentración y en la capacidad para memorizar nuevos aprendizajes, y finalmente estará más somnoliento y físicamente fatigado.

Además, cuando las actividades deportivas o no exigen constantes actividades que merman sobre la duración del sueño, puede producirse de manera gradual un trastorno del sueño cuyos principales síntomas son la dificultad para dormirse, despertarse con frecuencia y tener dificultad para mantener el sueño, lo que se traduce en un sueño no reparador ni eficientemente restaurador del cerebro y del cuerpo.

Padres, entrenadores y atletas deben considerar la duración del sueño como parte del entrenamiento y verificar que el tiempo para el descanso sea el adecuado para que el cuerpo pueda restaurarse física y mentalmente de las exigencias de la rutina integral del atleta. Prestar atención sobre cómo los horarios de estudios, de alimentación e incluso de encuentros sociales en redes sociales afecta la estabilidad del sueño, es requisito para una rutina saludable y que permita la superación deseada en el rendimiento deportivo!

Lic. Bethania Rauseo López

Psicólogo Clínico / Psicoterapeuta

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Fuente:

  1. Pozo Calvo, A (2008). Horas De Sueño Diario En Deportistas Jóvenes. Relación Con Algunas Variables. Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte, vol. 3, núm. 2, julio-diciembre, 2008, pp. 201-214. España.
  2. Tamorri, S. (2004). Neurociencias y Deporte, Psicología Deportiva. Paidotribo, España.