La fisiología del sueño tiene un tiempo estipulado para realizarse. Al respecto Gross (6) refiere que el sueño ocurre en ciclos de 60 a 90 minutos y suele hacer de cinco a siete ciclos con esta duración, por lo que es necesario que la persona utilice para dormir el tiempo estipulado, para así, pasar por cada una de las fases con sus etapas, cumpliendo con toda la fisiología del sueño.  Si a una persona, por ansiedad o por depresión le cuesta conciliar el sueño o despierta en plena madrugada, rompe el ciclo normal de sueño lo que le causa tensión o desequilibrio integral y en consecuencia una deteriorada calidad de vida (4). El insomnio debido a causas emocionales o psicosociales, se le denomina insomnio secundario ya que es consecuencia de trastornos de ansiedad o del estado de ánimo, por ataques de pánico,  trastornos de ansiedad generalizada y trastornos de estrés postraumáticos. También es común que personas con depresión mayor se le dificulte quedarse dormido o  se despierta en plena noche o muy temprano.

Factores por Alteraciones psicológicas:

Hay muchos factores que influyen en el mal dormir, por esa razón las orientaciones para una persona no son las mismas que para otras. He conocido personas que no duermen pues esperan a sus hijos adolescentes que lleguen a casa, otras les impide dormir el ruido de su cuarto escandaloso, a otros las preocupaciones del trabajo o les duele mucho la espalda.  Sin embargo, la gran mayoría de personas no duermen bien porque tienen muchos problemas que resolver y en las noches buscan las soluciones. Peor aún si han vivido una situación traumática como duelo, separación, asaltos o secuestros. Otros consideran que, han dormido mal desde temprana edad y les causa ansiedad irse a dormir pues piensan que no lo lograrán. (1)

Esa es la pregunta ¿la ansiedad está siempre presente o la ansiedad se presenta cuando se van a dormir?

Resolvamos la pregunta de la influencia de la ansiedad y de la depresión como causantes de los problemas de sueño.

ansiedad

La mayoría de las alteraciones psicológicas son capaces de producir insomnio, no obstante, los más frecuentes y estudiados son los trastornos depresivos y de ansiedad. Igualmente puede haber causas psicológicas  que corresponden a situaciones estresantes entre las que se encuentran los problemas personales, por enfermedades, duelos, pérdidas, problemas de pareja, problemas laborales, económicos, etc

La ansiedad y la depresión son los trastornos más característicos de la vida afectiva. Uno y otro representan las formas más frecuentes de experimentar las emociones y los sentimientos, con tonalidades positivas o negativas. Se pueden encontrar síntomas melancólicos y ansiosos asociados. La ansiedad y la depresión son las emociones más observadas por los equipos de salud.

depresion

Es frecuente que un paciente con enfermedad crónica sienta miedo a padecer una descompensación,  temor a morir por causa de su enfermedad, sentimientos de invalidez, de baja autoestima, sensación de descontrol de su propia vida,  incertidumbre acerca del futuro y sentimientos de culpabilidad por no haber mantenido la salud (5). Todos estos sentimientos impiden conciliar el sueño, ya que durante el sueño se carece de toda clase de autocontrol y este es el motivo por el cual el angustiado no puede permitirse el lujo de quedarse dormido, porque teme no poder contrarrestar con su intelecto todas aquellas cosas que pueden acaecerle durante el sueño. A menudo cuando está a punto de dormirse vuelve en sí con sobresalto, con la sensación de irse al vacío o caer en un pozo profundo.

La falta de sueño equivale a la incapacidad de abandonarse. Las personas que duermen mal suelen estar perturbadas en sus relaciones humanas, viven aisladas, no se entusiasman por nada, están generalmente tristes y sólo se interrelacionan con determinadas personas y situaciones.

Los desvelados e insomnes padecen una continua tensión interna y siempre están al acecho para contrarrestar los presuntos peligros, desconfían de sí mismos y del mundo (2).

Los sentimientos ansiosos son estados psíquicos autónomos que se dan como consecuencia de una excitación interna o externa. Son desagradables y tienen carácter de amenaza. Aparecen en caso de peligro real o riesgo para la vida, la integración de la personalidad o la posición social.

En los pacientes con trastornos de ansiedad generalizada el sueño se caracteriza por la disminución de su profundidad y continuidad, que incluyen pesadillas y dificultades para conciliar o mantener el sueño. Existe la denominada ansiedad interiorizada, somatizada, asociada a una personalidad perfeccionista, cuando se es muy exigente consigo mismo.

Para el análisis existencial la ansiedad “nace cuando el universo del hombre se tambalea o amenaza con hundirse” (1).  Tanto la depresión como la ansiedad, con causas importantes del insomnio, se calcula incluso que el 90% de pacientes con depresión sufre de trastornos de sueño y al tiempo que los trastornos de sueño aumentan el riesgo de depresión. Igualmente el insomnio incide como trasfondo de los problemas que plantean los síntomas somáticos (4).

Cuando una persona sufre de un evento traumático o una situación muy difícil  se plantea interrogantes importantes, se encuentran deprimidos y atemorizados por la posibilidad que las situaciones se vuelvan a presentar o no se resuelvan. De igual manera, cuando se pierde un ser querido o se rompe una relación amorosa o el desempleo se prolonga, la persona siente incapacidad, miedo, tristeza  y sensación de abandono e impotencia. Todo ello induce la aparición de trastornos del sueño.

También es una realidad que la persona no duerme bien por meses, luego de haber sufrido traumas, conflictos en su infancia, en la adolescencia o ahora en su vida de adulto a causa de situaciones sociales circundantes, por motivos reales de inseguridad,  atracos, secuestros,  problemas de vivienda, laborales y económicos  o de pareja en crisis.

En ocasiones la persona necesita ayuda de un profesional de salud mental para recibir orientaciones y apoyo emocional. Al sentirse acompañado, aceptado en el desahogo de sus sentimientos y conducido, con afecto, al análisis de sus problemas mejorará en semanas sus problemas de sueño.

Recomendaciones generales:

Para combatir la ansiedad y la depresión y para que estas alteraciones no incidan en nuestro sueño se debe cumplir con las normas de higiene al sueño

 

  1. Ejercicio físico, por lo menos 5 medias horas semanales, caminatas, natación, el baile,  son ejercicios muy saludables.
  2. Cuidar la alimentación adecuada y preferiblemente elegir los lácteos en la cena.  Es recomendable tomar bebidas aromáticas, media hora antes de la hora de dormir.
  3. Evitar el consumo de bebidas con cafeína y alcohol.
  4. Tomarse un baño de agua tibia antes de irse a dormir y colocarse piyamas cómodas.
  5. Dos o tres horas antes de irse a la cama realizar actividades relajantes, tranquilas.
  6. Rechazar el uso de celulares o computadoras por la luz que emanan.  Y solo usar la cama para dormir.
  7. Nunca acostarse a leer o ver TV en ella.
  8. Se recomienda practicar técnicas de Respiración al acostarse realizar respiraciones pausadas, profundas, sistemáticas. Contar mentalmente al inspirar, retener el aire y luego botar el aire tan lenta y profundamente como se pueda.
  9. Igualmente practicar la Relajación, dejando descansar el cuerpo desde la cabeza hasta los pies olvidándose de los problemas por esos minutos. Escuchar música suave y cambiar los pensamientos negativos por pensamientos sanos y placenteros.
  10. Los fines de semana practicar una actividad que cause placer y socializar, preferiblemente en sitios plenos de naturaleza y compartiendo con familiares y amigos.
  11. Reformular el estilo de vida lo conducirá a lograr un mejor sueño, no se debe impacientar si no se logra de inmediato la recuperación, cuando el cerebro y el cuerpo perciban la disciplina corporal y el alivio de las emociones se logrará el sueño reparador poco a poco disminuirá la ansiedad, la depresión y conseguirá la concentración para la solución a los problemas.

 

Dra. Maria Isabel Parada

laparadita@gmail.com

@marisabelparad1

 

Bibliográfia recomendada:

 

1.Parada, MI ( 2010) Programa de Intervención Psicológica para el tratamiento de Insomnio a  los pacientes con indicación de Rehabilitación cardiaca. Tésis Doctoral de Psicología de la Salud, presentada en la Facultad de Medicina. Universidad Central de Venezuela.

2.Ortega, M.(2001) Prevalencia y Estudio del insomnio en pacientes Hospitalizados en el Hospital Universitario de Caracas. Tesis Doctoral. Universidad del Zulia; No publicado

3.Osuna, E.(2000) “Enfoque del paciente con insomnio. En: Enfoque del paciente con trastornos del sueño. Asociación Colombiana de Medicina  del sueño. Sanofi-Synthelabo Editores

4. The American Sleep Disorders. Diagnostic and coding Manual. Produced by American Sleep Disorders Association. USA .1997 Revised.

5.Phillips, K. (1994) Psiquiatría. Insomnio. Medicina Interna. Editorial Médica Panamericana. Buenos Aires.

6.Gross, R. (1994) Psicología de la mente y de la conducta.  Manual Moderno. 3era edición. México.